La comunicación como un puente

 

Pensar la incidencia desde la comunicación, es pensar estrategias para la consolidación de ciertas imágenes de futuro. ¿Cuáles son los recursos, las habilidades, las capacidades que brinda la comunicación para lograrlo?

Tenemos la certeza de que en este momento histórico, lo comunicacional contribuye a enfrentar estos procesos de cambio. Los deseos de transformación, la lucha por los derechos, las intenciones de mejorar algún aspecto social en cualquiera de sus niveles, hablan de incidir desde la comunicación y en la comunidad.

 

La comunicación para la incidencia

 

“Se trata de las acciones de las organizaciones comunitarias, civiles, de base o partidarias que, sin tener espontáneamente el acceso a los circuitos de decisión y de influencia, organiza estrategias y acciones para ocupar espacios, participar de la agenda pública y proponer temáticas, políticas, planes o medidas ligadas a sus intereses.”

Cicalese, G. 2013

 

La incidencia y sus niveles

Hablar de incidencia no implica necesariamente hablar sólo de la creación o modificación de políticas públicas. La incidencia tiene que ver con una vocación política de pensar los modos de influir positivamente en un determinado escenario; pensando la política como la gestión de intereses y necesidades. Es la intención de organizar la sociedad en función de determinados derechos.

Entonces, la incidencia se da cuando un actor social, una organización, un colectivo piensa una determinada estrategia, una acción sostenida en el tiempo, en búsqueda de la transformación social. De ella se derivan diferentes niveles:

Visibilizar algún tema: El primer nivel de incidencia se da cuando la organización social percibe o reconoce la existencia de un derecho vulnerado que requiere la atención pública  y en consecuencia se moviliza e inicia acciones  para instalarlo en la agenda social.

Sensibilizar sobre un tema: En este segundo nivel, se promueve el debate  y se moviliza a otros actores a partir de la conciencia de que los cambios requieren del trabajo conjunto y del apoyo de múltiples actores.

Instalar agenda sobre un tema: Se llega a este nivel de incidencia cuando la organización logra que el tema cobre relevancia como prioritario y urgente para la actualidad de la comunidad, los medios de comunicación, en la producción de bienes culturales, en las redes sociales y ámbitos de debate político.

Participar en la definición de políticas públicas: Este nivel hace referencia al reconocimiento de la organización como un actor legítimo para ser parte de alguna o varias etapas del diseño de una política pública, pudiendo además actuar luego como auditor capaz de evaluar su gestión y sus resultados. (Uranga, Thompson, 2016).

Esta definición fue tomada del libro “La incidencia como camino para la construcción de ciudadanía” (1) coordinado por Hector Thompson y Washington Uranga, el cual propone reflexionar sobre las prácticas de transformación de la vida cotidiana, siendo la experiencia de las organizaciones sociales de suma importancia, por su rol social y político, para esta tarea.

 

(1) URANGA, W. (Coord.) y THOMPSON, H. (Coord.) (2016). “La incidencia como camino para la construcción de ciudadanía”. Buenos Aires: Patria Grande.

Comunicar para incidir

Antes de pensar en herramientas comunicacionales para incidir estratégicamente, debemos contar con objetivos bien definidos. Tenemos que tener en claro qué instancia del proceso estamos transitando, quiénes son los actores involucrados y desde dónde nos posicionamos para seguir adelante el tratamiento de la temática en cuestión. Una vez resuelto esto, ¿podremos conseguir herramientas específicas de la comunicación para la incidencia?.

Como se plantea desde “Comunicación para la incidencia” bajo la coordinación de Gabriela Cicalese, puede afirmarse que no existen recetas ni cálculos que indiquen herramientas y acciones de comunicación específicas. Cada instancia implica objetivos comunicacionales específicos y estrategias coherentes a los mismos, a partir de su implementación se desprenderán las técnicas más apropiadas para llevar adelante.
También  debe tenerse en cuenta que no siempre las acciones son comunicacionales.

“No todas las acciones que se derivan de las perspectivas planteadas son comunicacionales. En algunos casos son directas (campañas, talleres de concientización, etc). Pero el resto de las medidas (restricciones, cambio de facturación en un servicio, incentivos a las empresas, una ley, etc.), también se volverán a la comunicación, aunque en un sentido más herramental: necesitarán dar a conocer los cambios de modo de generar el mayor grado de aceptación posible y, sobre todo, mostrar logros y argumentar el sentido político general de cada medida concreta” (1)

A continuación: esquema de técnicas y herramientas para distintas instancias de comunicación para la incidencia. Ver PDF

 

(1) CICALESE, G. (2013). “Comunicación para la incidencia”. Buenos Aires. Centro de comunicación La Crujía.
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